Edición 560, Domingo 21 de Diciembre de 2008
Arquidiócesis de Puebla
               
 

La familia, promotora en los valores

Ficha 48
El amor conyugal


Por Pbro. Sergio Román del Real

 

 


¡Hay muchos!

Al terminar de comer, mis hermanos y yo nos pusimos a platicar sobre un buen ejemplo de matrimonio para presentarlo como ejemplo de amor conyugal, y, con alegría, nos dimos cuenta de que ¡hay muchos!

Comenzando con nuestros propios padres, que de Dios gozan, que supieron darnos siempre un ejemplo de fidelidad y tolerancia, y siguiendo con muchos de nuestros amigos que han sabido ser buenos esposos.

Hablamos de unos esposos, tal para cual, que supieron compartir sus aficiones y que enfrentaron la pena de un hijo nacido con malformaciones. De los que teniendo muchos hijos todavía adoptaron otro. De aquellos esposos que después de muchos años parecían novios. De aquellos otros a quienes Dios no le dio hijos pero que supieron encontrar en su amor conyugal la plenitud de su vida humana. De tantos y tantos matrimonios conocidos nuestros que han sabido ser felices en su matrimonio. Gracias a Dios.

Lo que me ofrece la competencia

• Me estoy divorciando ahora, pero no tuvimos hijos porque yo, desde niña, decidí no tener esa responsabilidad.

• Salimos juntos y tenemos relaciones, pero yo ya le advertí que no debemos involucrarnos sentimentalmente porque yo quiero ser libre.

• No soy celoso. Sé que mi mujer tiene un amante y hasta estaría dispuesto a hacer un trío con ellos. (Declaración radiofónica de un “artista” de cine).

• Soy amante de un hombre casado; que perdone su señora.

• No queremos casarnos por ninguna ley; si nos va bien nos casaremos dentro de algunos años.

• Si piensa en sexo, piense en usar condón. (Mensaje radiofónico).

¿Qué está pasando?

Se le ha dado preponderancia al placer sexual sobre la recta sexualidad como expresión de un amor único y para siempre.

Se considera como objetivo primordial la prosperidad económica y un mal entendido desarrollo profesional.

Se da más importancia a la libertad mal entendida que a la responsabilidad de un hogar.

¿Quién nos enseña todo esto? Es el mensaje constante que nos invade por todos los sentidos a través de los medios de comunicación.

El amor fiel a un solo cónyuge está pasando a la historia.

El amor conyugal vale y vale mucho

El amor verdadero de los esposos no es sólo efecto de la química, como se dice, ni es sólo efecto de la atracción sexual, va más allá, va a descubrir la belleza interior del ser amado y a crear un lazo afectivo tan fuerte que ya no se puede vivir sin su compañía.

El verdadero amor no elige pareja para la cama, elige esposa o esposo para compartir la vida y formar un verdadero hogar, al calor del cual los hijos sean signos deseados y aceptados del amor de los esposos.

El verdadero amor conyugal une de tal modo que se realiza en ellos lo que la Biblia dice: “ya no son dos, sino una sola carne”. (Gen 2, 24)

La juventud, desde la adolescencia, es el tiempo de descubrir a aquel o a aquella con quien se vivirá esa especial vocación divina que es el matrimonio. Camino de salvación y de santificación para los creyentes. El noviazgo, entre cristianos, no es tan sólo  el andar juntos para divertirse y pasarla bien, es un tiempo de preparación para ser esposos para toda la vida.

El amor conyugal no es sólo el seguir el instinto animal de la conservación de la especie, no es el conseguir pareja, como si fueran canarios en tiempo de cría, sino que es una elección razonada y querida, preparada y responsablemente planeada para formar un hogar estable y definitivo.

El amor conyugal verdadero implica seguridad y responsabilidad. Cuando dos novios deciden casarse es porque están seguros de su amor, no porque vayan a hacer la prueba.

El amor conyugal se cuida y se cultiva mediante el constante diálogo y la constante preocupación por hacer feliz al cónyuge y, juntos, hacer felices al fruto de su amor.

Cuando la pasión se acaba o disminuye, el verdadero amor subsiste y crece entre los esposos esa especial amistad que los lleva a comunicar más sus valores interiores. Dos esposo que se aman de verdad son muy buenos camaradas que comparten la alegría de vivir.

Para los cristianos, el amor crece si está unido a la fuente del amor que es Dios. Él da su gracia a los esposo cada día, cada momento, de su vida matrimonial.

Se ama verdaderamente al cónyuge...

• Si se practica la tolerancia, la comprensión y el continuo perdón.

• Si se acepta la siempre especial forma de ser del cónyuge y se aprende a vivir así.

• Si se vive en continuo descubrimiento y se da lugar al gozo por el crecimiento del cónyuge.

• Si como esposos dan testimonio de amor ante sus hijos y ante sus amigos.

• Si por su amor han dejado a su padre y a su madre para ser una sola carne.

• Si no se enojan; y, si se enojan, no permiten que el sol se ponga sobre su enojo.

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Acerca del autor

El Padre Sergio Román es sacerdote católico en la Arquidiócesis de México. Cada semana publica una ficha que catequiza a los fieles rumbo al VI Encuentro Mundial de las Familias en México a realizarse en enero de 2009.

Otros temas:

Ficha 47. La Vida

Ficha 46. La Tradición

Ficha 45. La Hospitalidad

Ficha 44. El Trabajo

Ficha 43. La Voluntad

Ficha 42. La Esperanza

Ficha 41. La Religiosidad

Ficha 40. La Compasión

Ficha 39. La Igualdad

Ficha 38. El bien común

Ficha 37. La paz

Ficha 36. La libertad

Ficha 35. Amor a la patria

Ficha 34. El respeto
a la mujer


Ficha 33. La Unidad

Ficha 32. La Confianza

Ficha 31. La Amabilidad

Ficha 30. El Pudor

Ficha 29. La Obediencia

Ficha 28. Saber escuchar

Ficha 27. La Abnegación

Ficha 26. La Sinceridad

Ficha 25. La Misericordia

Ficha 24. La Tolerencia

Ficha 23. El Respeto

Ficha 22.
La Templanza

Ficha 21. La Fortaleza

Ficha 20. La Prudencia

Ficha 19. La Coherencia

Ficha 18. La Solidaridad

Ficha 17. La Alegría

Ficha 16. La Amistad

Ficha 15. El Perdón

Ficha 14. La Honradez

Ficha 13. La Gratitud

Ficha 12.
La Lealtad

Ficha 11.
La Bondad

Ficha 10. La Paciencia

Ficha 9. La Obediencia

Ficha 8. La Justicia

Ficha 7.
La Fidelidad

Ficha 6.
El Servir

Ficha 5.
La Verdad

Ficha 4.
Responsabilidad

Ficha 3.
La Honestidad

Ficha 2.
El Bien

Ficha 1.
La Dignidad

   
               
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