Edición 563, Domingo 11 de Enero de 2009
Arquidiócesis de Puebla
               
 

La familia, promotora en los valores

Ficha 51
La Paternidad


Por Pbro. Sergio Román del Real

 

 


¡Soy papá!

Eran un matrimonio joven de mi parroquia y esperaban a su primer hijo. Las cosas se complicaron el día del parto y, como buenos cristianos, me llamaron para que confesara a la futura mamá antes de entrar al quirófano. Al terminar, por amistad, me quedé acompañando en la sala de espera al nervioso marido. En ese hospital tenían la deferencia de avisar a los papás el nacimiento de su hijo encendiendo un foquito rojo, del que estaban pendientes todo el tiempo. Por fin se encendio el dichoso foquito y mi buen amigo, flamante papá, se soltó a llorar repitiendo una y otra vez como para convencerse a sí mismo: “¡Soy papá!, ¡soy papá!”

Me impresionaron su emoción y su alegría y me di cuenta en la práctica qué importante es ser padre o ser madre, y como transforma y embellece la paternidad la vida de los esposos.

“Cuando nació mi hijo dejé de ser joven y comencé a ser señor” me decía otro amigo mío.

¿Y qué decir de la mujer? Ella lleva en sus genes el anhelo de la maternidad y para ella el hijo es su plenitud. Una de mis feligresas se quedó soltera y llegó a una edad en la que aceptó su soltería y la vivió con garbo, volviéndose autosuficiente económicamente pero sin dejar de vivir con su familia como apoyo moral y compañía. Un día decidió adoptar un niño y, contra viento y marea, lo hizo. ¡Se transformó! Le quedó muy bien el ser mamá y ahora goza del hijo que ella aceptó como venido de Dios.

Saber ser padres

“Padre no es el que engendra, sino el que educa” dice la sabiduría popular ilustrando la parte más difícil, pero más satisfactoria, de la paternidad humana: acompañar al niño hasta que se valga, y se valga bien, por sí mismo. Un trabajo tan comprometedor que sólo se puede entender por el amor natural de los padres a sus hijos. ¿Es la paternidad un instinto meramente animal? ¡Es la naturaleza misma la que protege a los cachorros mediante el amor de los padres!; pero seríamos ingratos con nuestros padres si dijéramos que tan sólo nos aman por instinto animal. Su amor, fraguado por el servicio y las atenciones diarias a los amados hijos, no termina cuando los hijos se van, dura para siempre. ¡Díganle a una mamá que deja de ser madre cuando sus hijos se casan! Ellas son madres hasta la tumba ¡y más allá de la tumba!
Y lo que decimos de la maternidad tenemos que decirlo también del hombre que es padre, si ha sabido serlo con responsabilidad.

Es derecho y primera obligación de los papás el educar a los hijos. El estado y la Iglesia misma tan sólo colaboran con ellos subsidiándolos en el cumplimiento de su derecho. Esta educación no se queda tan sólo en la instrucción escolar, comprende también, y sobre todo, los principios y los hábitos, valores humanos y cristianos, que contribuirán para hacer de cada hijo un hombre o una mujer bien adaptados al mundo en el que serán útiles. La felicidad de los hijos dependerá de esta especial educación. ¡Y también la felicidad eterna!

El respeto a los hijos

Delante de sus compañeritos una mamá desesperada insulta a gritos a su hija y la golpea, dejándola llorando para entrar a su escuela. Inmediatamente se acercan a la víctima sus compañeritas y le dicen: “no te dejes, denúnciala a tal teléfono”

Hubo necesidad de enseñar a los niños cuales son sus derechos para contrarrestar la cultura de maltrato a los hijos, heredada de tiempos pasados cuando se decía que los hijos eran propiedad de los padres y que podían hacer con ellos lo que se les antojara. Los mismos maestros tenían como lema “la letra con sangre entra”
Mucho hemos avanzado en el respeto a los niños y en este camino los papás cristianos tienen como ayuda el saber que sus hijos son también hijos de Dios e “imágenes vivas del Niño Jesús” como decía Juan pablo II de feliz memoria.

Les toca a los papás de ahora el encontrar métodos nuevos de educación sin recurrir a la violencia y los mismos niños nos indican el camino cuando dicen: “háblennos, nosotros entendemos”.

La importancia de ser padres

Para nosotros los cristianos, la fuente de toda paternidad es Dios Padre y, ciertamente, la imagen inicial que tenemos de Dios como Padre, es la imagen dada por nuestros padres de la tierra. ¡Qué importante es saber ser padres!

Los buenos papás...

• Los miembros de la familia deben tener motivos para sentirse orgullosos de ella y “amar la camiseta”.

• Saben que el que recibe a un niño es a Jesús a quien recibe. (Mt 18, 5)

• Reciben a los hijos como don único e irrepetible de Dios.

• Respetan la individualidad de sus hijos y no tratan de hacerlos como sus clones.

• Dan a sus hijos la mejor de las enseñanzas: su amor de esposos.

• Aprenden de sus hijos niños cómo entrar al cielo. (Mc 10, 15)

• Se las ingenian para pasar más tiempo “de calidad” con sus hijos.

• Saben conducir a sus hijos hacia el Padre Dios.

• Afrontan con amor y prudencia el momento en que los hijos emprenden el vuelo para formar su propio nido.
Son punto de encuentro para sus hijos.

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Acerca del autor

El Padre Sergio Román es sacerdote católico en la Arquidiócesis de México. Cada semana publica una ficha que catequiza a los fieles rumbo al VI Encuentro Mundial de las Familias en México a realizarse en enero de 2009.

Otros temas:

Ficha 50. La Familia

Ficha 49. El amor

Ficha 48. El amor conyugal

Ficha 47. La Vida

Ficha 46. La Tradición

Ficha 45. La Hospitalidad

Ficha 44. El Trabajo

Ficha 43. La Voluntad

Ficha 42. La Esperanza

Ficha 41. La Religiosidad

Ficha 40. La Compasión

Ficha 39. La Igualdad

Ficha 38. El bien común

Ficha 37. La paz

Ficha 36. La libertad

Ficha 35. Amor a la patria

Ficha 34. El respeto
a la mujer


Ficha 33. La Unidad

Ficha 32. La Confianza

Ficha 31. La Amabilidad

Ficha 30. El Pudor

Ficha 29. La Obediencia

Ficha 28. Saber escuchar

Ficha 27. La Abnegación

Ficha 26. La Sinceridad

Ficha 25. La Misericordia

Ficha 24. La Tolerencia

Ficha 23. El Respeto

Ficha 22.
La Templanza

Ficha 21. La Fortaleza

Ficha 20. La Prudencia

Ficha 19. La Coherencia

Ficha 18. La Solidaridad

Ficha 17. La Alegría

Ficha 16. La Amistad

Ficha 15. El Perdón

Ficha 14. La Honradez

Ficha 13. La Gratitud

Ficha 12.
La Lealtad

Ficha 11.
La Bondad

Ficha 10. La Paciencia

Ficha 9. La Obediencia

Ficha 8. La Justicia

Ficha 7.
La Fidelidad

Ficha 6.
El Servir

Ficha 5.
La Verdad

Ficha 4.
Responsabilidad

Ficha 3.
La Honestidad

Ficha 2.
El Bien

Ficha 1.
La Dignidad

   
               
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